Fitch rebaja la calificación de Pemex y la deja a un paso del grado especulativo

La agencia estadounidense de calificación de deuda Fitch ha rebajado este martes la nota de la deuda emitida por la petrolera estatal mexicana Pemex por la caída en los ingresos y los bajos niveles de inversión en exploración y producción, las áreas tradicionalmente más rentables en su cuenta de resultados. Fitch reduce en dos escalones (de BBB+ a BBB-) su valoración del pasivo a largo plazo —lo que le sitúa a un paso de perder el grado de inversión y pasar a terreno especulativo—, y mantiene su perspectiva negativa.

Tras conocerse la rebaja de la calificación, en los primeros compases de cotización de este miércoles, el peso se depreciaba algo más de un 0,8% frente al dólar estadounidense y superaba los 19 pesos por billete verde. Aunque en los últimos años México ha diversificado sus fuentes de ingresos fiscales, todavía el 10% del efectivo que recauda el erario del país norteamericano proviene de Petróleos Mexicanos, una de las petroleras más endeudadas del mundo. La calificación crediticia de Pemex pesa negativamente sobre la del bono soberano -la deuda pública mexicana emitida- y suele traer consigo un encarecimiento de la financiación del Gobierno federal.

La respuesta del presidente mexicano llegó apenas 12 horas después de la rebaja crediticia. Y fue especialmente dura, con críticas hacia “estos organismos” —en referencia a las agencias calificadoras, pero sin citar explícitamente a Fitch—, a los que calificó de tener una posición “muy hipócrita”. “Pemex está mejor que en los últimos 30 años. El principal problema era la corrupción y ya se está limpiando. Fue una empresa saqueada durante el periodo neoliberal”, ha subrayado Andrés Manuel López Obrador en su rueda de prensa diaria. “Organismos que permitieron el saqueo, que avalaron la llamada reforma energética, que sabían de que no llegó la inversión extranjera y que no se incrementó la inversión. Eso fue lo que produjo la caída en la producción petrolera y nunca dijeron nada, guardaron un silencio cómplice”

“Distribución excesiva de fondos”

“El deterioro del perfil crediticio individual de Pemex es principalmente el resultado de una distribución excesiva de fondos al Gobierno mexicano”, subraya la calificadora en un comunicado. “El balance general de la compañía se ha debilitado constantemente, con un crecimiento significativo en la deuda y capital contable negativo desde 2009”, añaden los técnicos de Fitch. La baja inversión y el agotamiento de algunos de sus principales yacimientos, como Cantarell, han provocado en la última década un declive constante en los bombeos de crudo por parte de Pemex, que ha pasado de 3,4 millones de barriles diarios en 2004 a 1,8 millones hoy. La agencia calificadora prevé que la producción y la reserva de hidrocarburos sigan su tendencia a la baja en los próximos años para estabilizarse en algo menos de un lustro. Según sus cálculos, los bombeos de crudo bajarán en alrededor de un 5% a corto y medio plazo.

“No nos sorprende, pero nos preocupa”, reconoció el número dos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera, en declaraciones a Notimex. “De alguna forma, el mercado estaba descontando y esperando esto”, apuntó en referencia al reciente aumento en la rentabilidad exigida a la deuda de la petrolera estatal.

La rebaja de la nota crediticia de la petrolera mexicana llega en un momento de incertidumbre en el sector energético del país latinoamericano. Tras la reforma aprobada en el sexenio pasado, que permitió la llegada de inversión privada —en muchos casos, proveniente del exterior— después de más de siete décadas de monopolio de Pemex, el Gobierno de López Obrador ha puesto en duda los beneficios de ese profundo cambio en el mercado petrolero, ha apostado por el rescate de la petrolera —para la que ha aumentado el presupuesto este año— y ha centrado buena parte de sus esfuerzos en la reactivación y puesta en marcha de nuevas refinerías para poner fin a la dependencia de gasolina estadounidense.

Un día antes de que se conociese la decisión de Fitch, la Secretaría de Hacienda había anunciado la puesta en marcha de una serie de beneficios fiscales para Pemex que se destinarán a fortalecer las inversiones en exploración y producción. Pero ni esa medida ni el aumento del presupuesto de la petrolera bastan para la calificadora con sede en Nueva York. “La medida recientemente anunciada por el Gobierno mexicano para apoyar a Pemex no es suficiente para contrarrestar el reciente deterioro en el perfil crediticio individual de la compañía”, agrega.

En octubre del año pasado, Fitch mantuvo la calificación en BBB+, pero rebajó su perspectiva de estable a negativa y alertó del “deterioro” del perfil de la deuda de Pemex y de la “creciente incertidumbre” sobre la estrategia futura de negocios de Pemex, “que podría alcanzar una calificación CCC”. Dos meses antes, otra de las tres grandes agencias de calificación, Moody’s, advertía a López Obrador, de que si seguía adelante con su estrategia de invertir en nuevas refinerías en lugar de centrarse en exploración y producción —las líneas de negocio más rentables de la petrolera estatal—, pondría en riesgo su nota crediticia. “Es un riesgo para las finanzas públicas [mexicanas] que Pemex genere menos utilidad”, concluía.

“Nuestra principal preocupación desde que se presentó el presupuesto el 15 de diciembre”, valora Arturo Espinosa, analista del Banco Santander, en una nota para clientes “es el hecho de que los ingresos petroleros puede estar siendo sobreestimados [en el Presupuesto federal]. Vemos riesgo a la para el presupuesto de 2019, generando presión adicional en las finanzas públicas”. “El cambio de nota”, agregan Sergio Luna y Guillermina Rodríguez, de Citibanamex, “tendrá un impacto directo en el encarecimiento del crédito de la compañía y confirma el escepticismo con el que el mercado recibió los primeros anuncios del Gobierno federal sobre el apoyo a la petrolera”.

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