Resultados del referéndum Boliviano que dejaron fuera a Evo Morales de la posibilidad de un cuarto periodo presidencial, refrendaron aún más el cambio social y democrático impulsado por el actual presidente.
Por Mike Davila
Para el analista político y experto en gobiernos latinoamericanos, Aldo Burelo Cacho, la derrota de Evo Morales en el referéndum de 2016 que le permitiría aspirar a una nueva relección, más que una pérdida para el mandatario, puede ser catalogada como la consolidación de un proyecto democrático y social impulsado por el mismo Morales desde su llegada en el 2006.
Esto, en virtud de que con los apretados resultados del referéndum, y en particular con la aceptación pacífica de los mismos, se ratificó la existencia de una ciudadanía cada vez más participativa y consciente de su papel en la toma de decisiones para definir el rumbo del país, lo que a la par de la innegable transformación lograda por el mandatario a la fecha, en materia de: inclusión, arquitectura jurídica, estabilidad política, crecimiento económico, reducción de desigualdad, incremento de infraestructura, atracción de inversiones, seguridad social y educación, también puede considerarse como un claro reflejo del avance de la democracia en el país.
Lo anterior, fue declarado en entrevista por Burelo Cacho, al preguntarle sobre los posibles efectos de las recientes marchas realizadas en La Paz, para exigir otra reforma constitucional que permita al mandatario postularse a un nuevo periodo en el 2019 —posibilidad que fue rechazada por referéndum el año pasado y que de haberse aprobado, le hubiera brindado la posibilidad de cumplir 19 años en el poder—.
Al respecto, Burelo Cacho concluyó: “Si bien las marchas de hace unos días son el reflejo de una sociedad más consciente y participativa, la sola idea de realizar de nueva cuenta el referéndum, sería una retroceso para la democracia boliviana, en especial, para reelegir a un hombre que se comprometió a “Refundar el Estado”, y lo hizo, promoviendo la alternancia, el respeto a los resultados y la necesidad de un cambio en los grupos del poder”.







